Shibari, ecosex, mindfulsex y otras prácticas ‘hot’ que son tendencia en el sexo


En la cama no hay leyes. Y quien dice la cama, dice el mar o el mismo bosque, ¿por qué no? Si huyes de lo convencional, te interesarán algunas ideas para renovar repertorio erótico, que nunca viene mal. Una de ellas tiene que ver con cuerdas, y no es el ‘bondage’…

En la intimidad la única ley escrita es el respeto entre las partes, sean en la cama dos personas, tres o multitud. Superadas ciertas fases y épocas vitales, muchos buscan experimentar y ampliar horizontes en lo que al sexo se refiere.

Ya se sabe que la monotonía es analgesia entre las sábanas y por eso, estar pendiente de las tendencias sexuales y, por qué no, animarse con alguna, supone un estímulo para animarse a probar cosas nuevas.

Una de ellas es el shibari. Se trata de una práctica japonesa que recrea el ‘bondage’, pero más sofisticada y con algunas diferencias: no se reduce a la inmovilización, sino que las ataduras, normalmente a base de cuerdas de fibra natural, siguen una técnica concreta para trazar dibujos y formas en el cuerpo de la otra persona, provocándole relajación y placer.

Esta tendencia constituye todo un ritual milenario y a simple vista ofrece resultados muy estéticos. No es muy conocida, así que si te interesa acercarte a ella, existen divulgadores por redes que también hacen shows en vivo. El Museo Erótico de Barcelona, además, programa este verano unas jornadas dedicadas al shibari.

Ecosexo: el poder erotizante de la naturaleza

Lara Castro-Grañén, psicosexóloga colaboradora de Control, explica las claves de esta tendencia sexual que nada tiene que ver con el nudismo ni el naturismo y que, en general, es muy desconocida en España. “El concepto surgió como una reivindicación de la necesidad de ser más ecologistas, y relacionándolo con el sexo, se propone la ingeniosa idea de cambiar la Madre Tierra por la Amante Tierra, y así, cuidar de ella de forma apasionada”, cuenta.

Aparte de performances más o menos llamativas y de naturaleza artística, protagonizadas por personas relacionándose con el medio de forma erótica, estas son las características de la ecosexualidad, según esta experta:

  • El uso de productos eróticos fabricados con materiales reciclados y respetuosos con el medio ambiente, y de cosmética erótica natural, ecológica y vegana.
  • El cuidado del medio ambiente con aspectos como ducharse en pareja, apagar las luces y mantener relaciones sexuales de día o a la luz de velas naturales, etc.
  • El disfrute de la naturaleza con todos los sentidos. En el ritmo frenético que viven muchas personas hoy en día, tener la capacidad de respirar con calma, priorizar las escapadas a la naturaleza, caminar sin zapatos y permitirse los momentos de placer y de disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, como el calor del sol en la piel, es un auténtico lujo.
  • Usar elementos de la naturaleza para incorporarlos en las prácticas sexuales, como los aceites naturales y las esencias, que están llenos de propiedades para nuestro cuerpo. O los dildos y huevos vaginales de distintas piedras naturales (jade, cuarzo rosa, obsidiana…).

Mindfulsex: ¿estás a lo que hay que estar?

Seguro que has oído hablar del mindfulness como una técnica vinculada a la meditación que consiste en observar el presente con atención plena. El mindfulsex es, claro, esta misma filosofía pero aplicada al sexo.

Busca conseguir una sexualidad plena, relaciones más placenteras, orgasmos más intensos y más energía y bienestar en todos los ámbitos de la vida. La doctora Emma Ribas, psicóloga y sexóloga clínica, ha escrito ‘Mindfulsex. El sexo que revolucionará tu vida’ (Pataforma Actual, 2023), en el que explica las ventajas de esta alternativa al sexo tradicional.

En una época en la que la insatisfacción sexual es uno de los problemas más comunes en nuestra sociedad, dice Ribas, este método pone en cuestión las ideas asentadas (y erróneas) sobre lo que se supone que tiene que ser el sexo, que impone conductas y metas en la cama que muchas veces están alejadas de lo que deseamos.

La obra, de carácter práctico, propone ‘deberes’ que quizá te resulten útiles. El objetivo perseguido es la consciencia, la atención plena y la prolongación del placer, y por ello, uno de los enemigos es el estrés. Uno de los ejercicios que plantea la sexóloga es observar cuáles son nuestros estresores en el sexo y centrarnos solo en aquellos sobre los que podemos intervenir. ¿Te distraes pensando en que tienes que poner la lavadora? ¿Te preocupa no llegar al orgasmo o que no llegue tu pareja? ¿Te da vergüenza tener sexo con luz por mostrar tu cuerpo? Y así un largo etcétera. La autora propone reflexionar sobre esos estresores para que no todos interfieran en nuestras relaciones íntimas.

Sexo en el agua

Practicar sexo en el agua es una fantasía que revive cada verano, muchas veces inspirados por lo que vemos en series y películas. El mar, la piscina, las altas temperaturas y la escasez de ropa invitan al deseo, pero ojo, que no es todo como vemos en la pantalla.

Alba Povedano, sexóloga y encargada de la tienda erótica Amantis, advierte de la necesidad de usar siempre lubricante o preservativos con alta lubricación. El agua no lo es y así evitarás roces y heriditas por la fricción. Y, atención, es mejor ponerse el condón antes de sumergirse para que sea fácil colocárselo y se deslice bien.

Practicar sexo en el agua puede ser estupendo, pero para que salga todo lo bien que quieres, es necesario ajustar las expectativas. Por un lado, hay que estar atento a posibles infecciones, puesto que con la humedad proliferan hongos y bacterias acuáticas, y por otro, sé realista con las posturas: “Si vais a hacerlo en la ducha, recuerda buscar la estabilidad. Es genial probar posturas y prácticas nuevas en el sexo, pero cada cuerpo tiene sus límites. Antes de nada, asegúrate de tener un buen apoyo, ya sea en el suelo de la ducha o bañera, o con la pared. Asimismo, la estimulación manual o jugar con el chorro de la ducha pueden restar complejidad a la tarea y ser igual de satisfactorios -o incluso más- que el coito”.

Por ultimo, la mayoría de juguetes sexuales pueden usarse bajo el agua, así que no los olvides en tus fantasías acuáticas. Recuerda también que muchos de ellos son unisex.

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