La moda del minimalismo en el deporte: ¿Es bueno correr con chanclas?

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La moda del minimalismo ha pasado de los hogares a todos los aspectos de nuestra vida. También en el deporte, defienden el ‘barefoot’, el uso de un calzado que no altere nuestra forma propia del pie y que incluso potencie el músculo de una parte del cuerpo que se está perdiendo.


En el ‘running’ también se está aplicando esta corriente. Y un ejemplo de ello es Juan Baeza, que usa un calzado minimalista, sandalias. Y aunque a él si le funciona esta técnica, no la recomienda para todos: “El minimalismo no es otra cosa que aprender a correr. Y cuando hablamos de aprender a correr, hablamos de evitar correr de talón, para hacerlo de antepie o metatarso. No confundir una buena técnica de carrera con una buena técnica de carrera minimalista“, explica en Diario del Triatlón.

Como el corredor indica, el ‘barefoot’ es positivo para los corredores y para otros deportes, pero siempre y cuando se cumplan unas condiciones. “Tenemos la mala costumbre de presentar el minimalismo como la solución a todos los problemas físicos derivados del running, y aunque si que es cierto que, con una buena adaptación de nuestros pies y muchísima paciencia, puede llegar a ser beneficioso….. afirmar que el minimalismo es un error de bulto“, reivindica.

Entrenar con un zapato minimalista puede aumentar la muscultura de algunas partes del cuerpo y corregir errores posturales. También prevenir lesiones por poseer más estabilidad, pero no es para todos y en todas las condiciones. Los deportistas deben hacerlo de manera progresiva para evitar molestias que pueden acabar derivando en otro tipo de lesiones, principalmente de las rodillas o las lumbares.


El deportista debe aplicar esta técnica en terrenos que se adecuen. Si se hace directamente en lugares con excesivas piedras, vegetación o mucho desnivel, las ventajas pueden convertirse en un riesgo. El atleta debe hacer una transición lenta y descubrir si este sistema se adapta a sus capacidades.




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