Kate Winslet, harta del postureo y de la presin sobre el cuerpo femenino: “Estoy en pijama, comiendo patas fritas y tirndome pedos”


El yugo de la belleza perfecta y de la felicidad eterna no es ms que la historia de una mentira. Es imposible estar divina y alegre 24 horas al da durante los siete das de la semana. En el artisteo en general y en las redes en particular, esta imagen idlica se perpeta, como si uno se levantase de la cama sin ojeras y el pelo ideal.

Kate Winslet es una de las figuras pblicas que ltimamente se est rebelando contra esa tirana que afecta ms, cmo obviarlo, a las mujeres. Durante las ltimas semanas la actriz est promocionando ‘Avatar: El sentido del agua’, filme donde trabaja, y est soltando perlas sobre el hartazgo del postureo permanente y el mandato social de la belleza inmaculada.

En una de esas declaraciones afirma que cuando est en una alfombra roja con un vestido despampanante, los comentarios sobre ella u otras se centran en la esbeltez supuestamente mostrada. “No hagis eso”, dice, “es horrible”. Y luego se sincera: en cuanto se mete en el coche de regreso a casa se lo quita, se pone “el pijama”, come patatas fritas y se tira pedos. “Eso es lo que hago”, espeta. Ms claro, el agua.

“No te atrevas a tratarme as” es un buen resumen del lugar al que Kate Winslet ha llegado despus de aos de fiscalizacin de su cuerpo y de sus subidas y bajadas de peso, pero tambin lo es de todo lo que tuvo que pasar. La actriz de ‘Titanic’ ha contado cmo era cuestionada sin ninguna delicadeza ni consideracin por los periodistas, y cmo ese es un comportamiento que puede considerarse como bullying.

Ahora reconoce que ha superado esa etapa, ms propia de una persona joven e inexperta. Por eso, considera peligroso que se lancen tantos mensajes sobre el cuerpo femenino y la belleza irreal, que les hacen creer que hay algo malo en su fsico que, por supuesto, debe ser cambiado.

El proceso de maduracin y superacin de Kate Winslet, que pasa necesariamente por eso que llamamos empoderamiento, comenz hace aos ya. Uno de esos golpes sobre la mesa se produjo en la exitosa serie Mare of Easttown, donde la actriz se neg a que ‘eliminasen’ u ocultasen algn que otro micheln que se le vea en una escena ertica.

Y protest: la tripa se queda, vino a decir. No en vano, ella interpretaba a una mujer madura (abuela joven, de hecho, pero abuela), que se da un revolcn con un seor en el sof, una situacin en la que lo raro es que no haya rastro de pliegues ni lorzas.

Conforme a los criterios de

The Trust Project

Saber más





Source link

Compártelo:
 
 
      

Deja un comentario