Dónde aplicar el iluminador para conseguir el toque rejuvenecedor definitivo a los 50: efecto buena cara inmediato


Elena Olivero

Con el
maquillaje podemos hacer maravillas en nuestra piel.
Corregimos cualquier problema al instante, desde manchas hasta la profundidad de las arrugas, según que técnica y producto usemos. También podemos
parecer mucho más despiertas. Incluso que nuestras facciones están más firmes, como si nos hubiésemos sometido a
lifting. Aunque, lo mejor es mantenerse en los simples y lo natural, solo intentando mejorar el aspecto general de nuestra piel para vernos más favorecidas.

¿Cómo conseguimos esto? Tan sencillo como tener a mano un
iluminador. Este producto hará que tu piel esté radiante, con ese aspecto saludable y jugoso propio de una tez más joven. También puede contrarrestar los signos del cansancio para que parezcas revitalizada. Y, sí, además rejuvenece. Es el truco fácil que usan todos los maquilladores profesionales y en el que se enfocan para
quitar años a las pieles maduras. Pero, a pesar de no tardar nada en aplicarlo, hay ciertas claves que debes conocer para sacarle el máximo partido y rejuvenecer por completo. Te las mostramos.

Backstage Face and Body Glow Highlighter de Dior

Lo primero que debemos escoger es el iluminador correcto. Cada cual tiene sus gustos. Muchas prefieren ver las partículas de glitter y otras optar por no querer nada de purpurina que destelle en su piel. También hay un rango enorme de
tonos a elegir, pero lo más aconsejable es que se mimetice con el tono de tu piel.

Por eso, si tienes un subtono neutro cálido, optar por alguno en tono champán. Si eres muy clara de piel, los de acabado perlado. Y, si tienes el color tirando a rosáceo, ese mismo pigmento rosa será el que escojas para combinar con tu tez. Pero, más importante aún para el
acabado natural que parezca que la luz emerge de nuestra piel, es la textura.

Stylo Lumière de Sisley

Una
textura líquida o en crema, muy fundente, que se asiente al instante y no parchee, será la ideal. Así, no se notará que llevamos nada puesto ni dejaremos un rastro evidente de producto en el rostro. En cambio, resultará en apariencia que ese brillo lo aporta nuestra propia piel. Así, las fórmulas fluidas son mucho mejores y, para una aplicación aún más efecto segunda piel, lo emplearemos con los dedos.

Hollywood Flawless Filter de Charlotte Tilbury

Aunque, también puedes optar por una
esponja de maquillaje humedecida para dejar un acabado glow de rocío en tu piel, muy jugoso. O, coger una brocha fina y tupida en cerdas, pero como movimiento, para depositarlo en las zonas más específicas y de difícil acceso, difuminando bien a posteriori.

Un truco muy efectivo que te conseguirá el rostro más resplandeciente, es emplear el iluminador en todo la piel, en una pequeña cantidad, antes de aplicar la base o, incluso mezclara con ella. Aunque, ambos productos habrán de ser líquidos o cremosos y procurar que el iluminador no sea demasiado potente, además de medir milimétricamente cuánta fórmula usamos.

Pero, para aquellas que quieran ir a cara lavada o darle su tradicional uso, como remate final. Lo primero, emplazaremos el iluminador en la
parte alta del pómulo, partiendo desde el centro de la mejilla, en movimientos ascendentes casi hasta llegar a la sien, de nuevo, en una mínima cantidad para que no se haga muy evidente o produzca resultados indeseados.

Seguimos en el
hueso de la ceja y la
esquina interior del ojo, aunque también podemos aplicarlo en la exterior, de forma sutil y siempre en movimientos ascendentes. Así, la mirada quedará mucho más abierta y revitalizada. Por último, lo aplicamos en la
punta de la nariz y en la parte baja del arco de esta, sin que se llegue a juntar y en una línea muy fina.





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