Cómo encontrar tu propósito en la vida y hacer que cada día sea más significativo


El propósito de tu vida consiste en los objetivos motivadores centrales de tu vida: las razones por las que te levantas por la mañana, y los profesionales no compiten con los familiares. Digamos, que justamente los familiares, ese apoyo incondicional de los tuyos son vitales para mantener la motivación en cualquier otro propósito que te hayas fijado en la vida. Porque los laborales en cualquier nivel que te muevas, pueden perfectamente convertirse en permanentes, pero ¿qué pasa si te fallan? ¿O eres acaso la única persona que haya tenido problemas en el trabajo que te han obligado a un cambio? Por supuesto que no. Lo único permanente es lo que tú te sientes que eres y lo que persigues, pero soportado por el otro factor (el único permanente) que realmente tienes: la familia.

La importancia de conocer bien tu propósito en la vida

Pero por supuesto que no se acaban los propósitos en el ámbito profesional y familiar. Pueden estar relacionados con otras metas muy personales, tales como que hay personas que buscan sus metas en espacios menos comunes, que les den significado, como puede ser el de la espiritualidad o también en determinadas creencias religiosas.

Algunas personas pueden encontrar su propósito claramente expresado en todos estos aspectos de la vida. Podemos decir que cada propósito en cada persona es único y lo que estás identificando como el que es el camino que quieres seguir no será el mismo que el de las otras personas que conoces de tu entorno. Es más: pudiera ser muy diferente.

Pero es que, además, tu propósito en realidad puede cambiar a lo largo de la vida en respuesta a las prioridades en evolución y las fluctuaciones de tus propias experiencias. Es nuestra propia evolución que nos va haciendo cambiar para adaptarnos a la acelerada evolución social, en todos los ámbitos, no solo el laboral, sino también en cuanto a nuestros gustos y costumbres.

Pero hay preguntas que pueden surgir cuando reflexionas sobre el propósito de tu vida y que siempre son:

– ¿Quién soy?

– ¿A dónde pertenezco?

– ¿Cuándo me siento realizado?

Ante la pregunta que te formulas, de ¿cómo encontrar tu propósito en la vida?, también te surgen más cuestionamientos tales como ¿estoy luchando realmente para descubrir mi propósito? Eso puede deberse a que te sientes aislado de otras personas. Así es como puedes superar esto:

– Durante décadas, los psicólogos han estudiado cómo se desarrollan objetivos significativos a largo plazo a lo largo de nuestras vidas.

– También es evidente que son los objetivos los que fomentan un sentido de propósito, ya que son los que potencialmente pueden cambiar la vida de otras personas, como lanzar una organización, investigar enfermedades o enseñar a los niños a leer.

– El propósito no se quedará en tu esfera individual como si fuera el placer de una ducha caliente en invierno, ya que por este camino de cierta satisfacción personal no va la cosa: solo cuando se involucran otras personas.

Por tanto, para lograr esta superación aludida, no importa la cantidad de personas que finalmente estarán involucradas, aunque sí el fin por el cual te estás moviendo, en solitario o junto a un grupo, desde una ONG a la organización en la que trabajas, pero sea la circunstancia que sea, te encuentras a gusto compartiendo esfuerzos y horas de dedicación, sabiendo que cada nuevo ingreso, por ejemplo, que logre el área de ventas, estará destinado a plantar un árbol y de esta manera contribuir a la reforestación del planteta.

Es evidente que el sentido de propósito como concepto ha evolucionado en los humanos para que podamos lograr grandes cosas juntos, razones claras por las que surge la capacidad de asociación, para alcanzar metas de manera organizada, con una estrategia profesional de por medio. Por tanto, lo que debes de tener en cuenta es que el propósito es adaptativo, en un sentido evolutivo. Ayuda tanto a los individuos como a las especies a sobrevivir.

Tampoco debes engañarte a ti mismo creyendo lo que muchos parecen creer que el propósito surge de tus dones especiales y te distingue de otras personas, pero eso es solo una parte de la verdad. También surge de nuestra conexión con los demás, razón por la cual una crisis de propósito suele ser un síntoma de aislamiento. Una vez que encuentres tu camino, es casi seguro que encontrarás a otros viajando junto a ti, con la esperanza de llegar al mismo destino: una comunidad.

Cuando por fin lo conoces, sin duda alguna se convierte en un elemento esencial para tu felicidad, para llenar tu espíritu sabiendo que tienes una vida con un propósito claro y que para ti no solo es alcanzable, sino que es tu motivo para vivir.

Por todo lo dicho, volvemos a preguntarnos (y a que te preguntes) ¿cuál es el propósito de la vida? Hay tantas respuestas a esta antigua pregunta como personas, y van desde esperanzadoras hasta nihilistas y, también muchas de ellas son inexistentes.

Pero el punto no es lo que otras personas (incluso las personas famosas) piensan cuál es la respuesta, sino cómo respondes tú a esa pregunta por ti mismo, y esto lo afirma Ryan McAnnally-Linz, coautor de “Life Worth Living: A Guide to What Matters Most” (Vida que vale la pena vivir: una guía de lo que más importa) y director asociado del Centro de Fe y Cultura de Yale.

Por eso cuando nos referimos al significado del propósito en la vida de una persona, en términos generales, tiene dos partes:

1º) Tu paradigma personal

Es el ámbito de tu actividad mental que organiza tus creencias, motiva tu comportamiento, orienta tus acciones y define tu individualidad.

2º) Tu paradigma comunitario

Es el que promueve la supervivencia y el mejoramiento de la humanidad y su lugar en la sociedad. Proporciona el marco moral subyacente para las reglas y leyes y ayuda a las personas a comprender lo que es “correcto” y “justo”.

Además, más allá de eso, la definición es única para cada persona. Por tanto, la respuesta correcta (e incorrecta) podemos decir que no la hay, ya que existen una cantidad innumerable de respuestas correctas. Pero no dejes que eso te engañe haciéndote pensar que cualquier viejo propósito servirá. Piensa bien en tu propósito, porque también hay respuestas incorrectas.

Es por ello que me parece interesante lo que dice McAnnally-Linz afirmando que “creo que aquí hay respuestas correctas e incorrectas, si no las hubiera, lo que está en juego no sería serio. Podríamos elegir y dejar propósitos a nuestro antojo. No podrían sostener ningún peso real en nuestras vidas”.

Por tanto, ¿qué pasa si lo que creemos es un buen propósito se termina convirtiendo en uno que no es tan bueno, o incluso malo?

Para empezar, no enriquecerá ni mejorará tu vida. Coincido con McAnnally-Linz que nos advierte “Si te propusieras mentirle a todos los que conoces, seguro que te daría cierta orientación, pero tu vida se torcería terriblemente”, y de manera contundente dice: “estarías mejor sin propósito”.

Por contario sí que hay una cantidad de acciones que mejoran tu vida, por ejemplo, aprender habilidades blandas para dirigir mejor a las personas de tu equipo, o también, encontrar ese propósito que se convierte en un proceso de por vida, es el caso de si eres un concertista de piano o violín. Lo que sí también es cierto, que no es fácil discernir cuándo respondemos bien la pregunta o si nos equivocamos.

Los beneficios de contar con un propósito en la vida

– Estarás más concentrado.

– Puedes tomar mejores y más rápidas decisiones.

– Cuando te enfrentas a una oferta de trabajo, un traslado o cambio potencial o cualquier otra circunstancia de vida, puedes sopesar si te acercará (o te alejará) del propósito de tu vida.

– Te sentirás más feliz.

La cosa te está resultando clara, porque si estás tratando de ser más feliz, debes comenzar por buscar un mayor significado en tu vida. La ciencia muestra que una vida con propósito es una vida feliz.

En un estudio de 2019 publicado en la revista PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences) (Actas de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos de América) se decía que las personas que tenían un sentido de propósito tenían más probabilidades de ser felices y dijeron que sentían más placer, alegría y satisfacción con sus vidas. Esto era cierto independientemente de la edad, el sexo, la educación y el nivel socioeconómico de la persona.

Todo esto lleva a otra cuestión fundamental para el bienestar personal: cuando estás seguro/a de tu sentido de propósito, tendrás mejores relaciones interpersonales y no te sentirás solo/a.



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